Podología para tu día a día

Caminar sin dolor no debería ser una excepción

Tus pies te acompañan en todo lo que haces: cuando caminas para ir a trabajar, pasas muchas horas de pie, juegas con tus hijos o simplemente te mueves por casa.

Por eso, una pequeña molestia en los pies puede acabar condicionando mucho más de lo que parece. Puede hacer que cambies tu forma de caminar, que evites determinadas actividades o que aparezcan sobrecargas en las rodillas, las caderas o la espalda.

En Inmoovs te ayudamos a entender qué está provocando estas molestias y a encontrar un tratamiento adaptado a tus pies, tu actividad y tu estilo de vida.

Es el momento de visitar al podólogo si:

No hace falta ser deportista para necesitar un podólogo

Muchas alteraciones de los pies no aparecen al practicar deporte, sino durante actividades tan cotidianas como caminar, trabajar de pie, utilizar determinados tipos de calzado o acumular muchas horas de actividad.

Convivir con dolor en los pies, cansancio, durezas o molestias con el calzado no debería considerarse normal. Detectar su origen permite evitar que el problema avance y recuperar comodidad, movilidad y calidad de vida.

Cómo cuidamos tus pies en Inmoovs

Cada paciente tiene unos pies, una forma de caminar y unas necesidades diferentes. Por eso, el tratamiento comienza siempre con una valoración individual.

Escuchamos qué te preocupa

Hablamos sobre las molestias que notas, cuándo aparecen, qué calzado utilizas, qué actividad realizas habitualmente y si tienes antecedentes o patologías que puedan afectar a la salud de tus pies.

Esta información nos ayuda a entender el problema dentro de tu día a día.

Exploramos tus pies

El podólogo valora el estado de la piel, las uñas, las articulaciones y las zonas de presión o sobrecarga.

Cuando es necesario, también analizamos la forma en que caminas y cómo distribuyes el peso sobre los pies.

Definimos el tratamiento más adecuado

Según el diagnóstico, el tratamiento puede incluir una quiropodia, el tratamiento de una alteración ungueal, recomendaciones sobre el calzado, un estudio biomecánico o unas plantillas personalizadas.

No todas las molestias necesitan el mismo tratamiento. El objetivo es intervenir únicamente cuando sea necesario y actuar sobre la causa real del problema.

Seguimiento y prevención

En algunos casos, especialmente cuando existen alteraciones recurrentes, se utilizan plantillas personalizadas o hay factores de riesgo como la diabetes, es recomendable realizar revisiones podológicas periódicas.
El seguimiento permite comprobar la evolución, adaptar el tratamiento y prevenir futuras complicaciones.

Problemas habituales que tratamos

Aparecen como respuesta a una presión o un rozamiento repetido. Pueden causar dolor al caminar o al utilizar determinado calzado.

Eliminarlos alivia la molestia, pero también es importante identificar por qué se forman para evitar que vuelvan a aparecer de forma constante.

Se producen cuando una parte de la uña presiona o penetra en la piel. Pueden provocar dolor, inflamación y, en algunos casos, infección.

Tratar una uña encarnada (enlazar al artículo sobre uñas encarnadas) a tiempo evita que el problema empeore y permite corregir los factores que favorecen su reaparición.

Los cambios de color, grosor o textura de las uñas pueden ser indicativos de una infección por hongos (enlazar al artículo sobre hongos en las uñas).

Es importante confirmar el diagnóstico antes de iniciar un tratamiento, ya que no todas las alteraciones de las uñas tienen el mismo origen.

Las verrugas plantares son lesiones provocadas por el virus del papiloma humano. Pueden confundirse con una dureza y provocar dolor cuando se localizan en zonas de presión.

Una valoración podológica permite confirmar el diagnóstico y aplicar el tratamiento más adecuado.

El dolor plantar puede estar relacionado con una sobrecarga, el tipo de calzado, la forma de caminar o alteraciones como la fascitis plantar.

Una valoración podológica permite determinar su origen y evitar que el dolor se cronifique.

Las molestias bajo los dedos o los metatarsianos son frecuentes en personas que pasan muchas horas de pie o utilizan calzado estrecho, rígido o con tacón.

Analizar la distribución de las presiones ayuda a determinar si existe una sobrecarga o una alteración de la pisada.

Los juanetes, los dedos en martillo y los dedos en garra pueden provocar dolor, rozaduras con el calzado, durezas y dificultades para caminar con comodidad.

El tratamiento dependerá del estado de la deformidad, de los síntomas y de las necesidades de cada paciente.

El picor, la descamación, el enrojecimiento o las grietas entre los dedos pueden estar relacionados con una infección por hongos conocida como pie de atleta.

También tratamos otras alteraciones de la piel, como las grietas en los talones o la sequedad excesiva.

La sudoración excesiva o hiperhidrosis puede provocar mal olor, irritaciones y favorecer la aparición de infecciones por hongos.

Una valoración permite identificar los factores relacionados y recomendar las medidas más adecuadas para controlarla.

Los golpes repetidos, la presión del calzado o determinadas actividades pueden provocar cambios de color, dolor o el desprendimiento de la uña.

El podólogo puede valorar si se trata de un traumatismo o si existe otra alteración que requiera tratamiento.

Sentir los pies especialmente cansados al final del día puede estar relacionado con la distribución de las presiones, el tipo de calzado, las horas que pasas de pie o la forma de caminar.

No siempre es consecuencia de la actividad: en algunos casos puede existir una alteración biomecánica.

Una alteración en el apoyo del pie puede generar compensaciones en otras partes del cuerpo.

Por ello, en algunos casos, es necesario valorar toda la cadena de movimiento y no solo la zona donde aparece el dolor.

Las personas con diabetes necesitan prestar una atención especial a sus pies. Una pequeña herida, una dureza o una alteración de la sensibilidad pueden evolucionar sin que la persona se dé cuenta.

Las revisiones periódicas ayudan a detectar factores de riesgo, controlar el estado de la piel y las uñas y prevenir complicaciones.

Tecnología para entender mejor tus pies

En Inmoovs combinamos la experiencia de nuestros podólogos con tecnología avanzada para analizar la pisada, la marcha y el movimiento con la máxima precisión.

Esto nos permite ofrecer diagnósticos más fiables y tratamientos adaptados a cada persona.

FAQ´s

Podología para el día a día

Es recomendable acudir al podólogo cuando aparece dolor, una dureza recurrente, una alteración en las uñas o cualquier molestia que afecte a la forma de caminar. No hace falta esperar a que el problema sea grave para solicitar una valoración.

Depende de las necesidades de cada persona. Algunos pacientes necesitan un tratamiento puntual, mientras que otros, por las características de sus pies o de sus uñas, pueden beneficiarse de revisiones periódicas. El podólogo te indicará la frecuencia más adecuada.

No siempre. Primero es necesario valorar el origen de la molestia. Si el podólogo considera que el dolor puede estar relacionado con la forma de caminar o con la distribución de las cargas, puede recomendar un estudio biomecánico.

No. El estudio sirve para obtener un diagnóstico y entender cómo te mueves. Las plantillas solo se recomiendan cuando existe una alteración que puede beneficiarse de este tratamiento.

Es recomendable llevar el calzado que utilizas habitualmente y, si dispones de ellos, informes médicos o pruebas relacionadas con el problema. También puedes traer plantillas anteriores para que el podólogo pueda valorarlas.

La diabetes puede afectar a la sensibilidad y a la circulación de los pies. Esto hace que pequeñas heridas o lesiones puedan pasar desapercibidas. Las revisiones ayudan a detectar factores de riesgo y a prevenir complicaciones.

Cada paso cuenta.

No esperes a que una pequeña molestia se convierta en un problema mayor.
Nuestros especialistas te ayudarán a encontrar la mejor solución para que puedas seguir disfrutando de tu día a día con comodidad.
Te atenderemos en nuestros centros de Barcelona, Manresa y Sabadell.